Cuando se habla de roles BIM, es habitual encontrar organigramas compuestos por figuras como BIM Manager, BIM Coordinator, BIM Specialist o BIM Modeler. Estos perfiles se han popularizado con el crecimiento de la metodología BIM y hoy forman parte del lenguaje habitual del sector.
Sin embargo, existe una idea equivocada muy extendida: pensar que estos roles están definidos por la norma ISO 19650.
La realidad es diferente. La ISO 19650 no establece una lista de cargos ni una estructura organizativa concreta. Su objetivo es garantizar que cada organización defina claramente quién es responsable de gestionar la información, qué funciones desempeña cada participante y cómo se coordinan entre sí.
En este artículo analizamos qué dice realmente la ISO 19650 sobre los roles BIM y cómo aplicar sus principios en organizaciones de cualquier tamaño.
¿La ISO 19650 define los roles BIM?
La respuesta es no.
La ISO 19650 no indica que un proyecto deba contar con un BIM Manager, un BIM Coordinator o cualquier otro cargo específico.
En lugar de definir puestos de trabajo, la norma establece que deben existir responsabilidades claramente asignadas para la gestión de la información durante todo el ciclo de vida del proyecto.
Esto significa que cada organización puede utilizar la estructura interna que considere más adecuada, siempre que quede perfectamente definido quién desarrolla la información, quién la revisa, quién la aprueba y quién es responsable de cada proceso.
En otras palabras, la norma regula las funciones, no los nombres de los cargos.
El verdadero enfoque de la ISO 19650
La filosofía de la ISO 19650 se basa en la gestión eficiente de la información.
Para conseguirlo, resulta imprescindible que todas las responsabilidades estén claramente documentadas desde el inicio del proyecto.
La norma busca responder preguntas como:
¿Quién genera la información?
¿Quién la coordina?
¿Quién la revisa?
¿Quién autoriza su publicación?
¿Quién garantiza que cumple los requisitos establecidos?
Responder correctamente a estas cuestiones tiene mucha más importancia que asignar un determinado título profesional.
Entonces, ¿por qué existen los roles BIM tradicionales?
Los perfiles como BIM Manager, BIM Coordinator o BIM Specialist han surgido como respuesta a las necesidades organizativas de las empresas y de los propios proyectos.
Con el tiempo, el sector ha ido consolidando estas denominaciones porque facilitan la comunicación entre organizaciones y permiten estructurar los equipos de trabajo.
Sin embargo, cada empresa puede distribuir estas responsabilidades de forma diferente.
En una organización pequeña, una misma persona puede asumir varias funciones. En proyectos de gran tamaño, esas responsabilidades pueden repartirse entre distintos equipos o incluso entre diferentes empresas.
Por este motivo, la ISO 19650 evita imponer una estructura organizativa única.
Las responsabilidades sí deben estar perfectamente definidas
Aunque la norma no define cargos, sí exige que las responsabilidades relacionadas con la información sean conocidas por todos los participantes.
Cada organización debe establecer quién será responsable de aspectos como la producción de información, la coordinación interdisciplinar, la revisión de entregables, la aprobación documental o la gestión del entorno común de datos.
Estas responsabilidades deben quedar documentadas desde el inicio del proyecto y mantenerse actualizadas conforme evoluciona la organización.
Una correcta definición de funciones también facilita la aplicación de procedimientos como los descritos en la estructura de carpetas BIM según ISO 19650, donde resulta imprescindible conocer quién puede generar, revisar o publicar información dentro del CDE.
Estas responsabilidades también deben trasladarse al funcionamiento diario del proyecto dentro del entorno colaborativo. Para ello, resulta fundamental disponer de un qué es un CDE y cómo implementarlo en proyectos BIM, donde queden definidos los flujos de trabajo, los permisos de acceso y los procedimientos para crear, revisar y compartir la información de forma controlada. Sin un CDE correctamente implantado, resulta mucho más difícil garantizar que cada responsable pueda desempeñar sus funciones de manera eficaz.
La relación entre roles y comunicación BIM
Una de las principales consecuencias de una mala definición de responsabilidades es la aparición de problemas de coordinación.
Cuando no está claro quién debe revisar un modelo o resolver una incidencia, los tiempos de respuesta aumentan y aparecen errores que afectan al desarrollo del proyecto.
Por este motivo, las herramientas de comunicación estructurada tienen un papel cada vez más importante.
Procesos basados en formatos abiertos BCF para comunicación BIM permiten asignar incidencias a responsables concretos, registrar el seguimiento de cada revisión y mantener una trazabilidad completa de las decisiones adoptadas durante el proyecto.
La tecnología facilita la coordinación, pero únicamente cuando las responsabilidades están previamente definidas.
Roles, responsabilidades y competencia
Otro aspecto importante de la ISO 19650 es que no basta con asignar responsabilidades.
Las organizaciones también deben asegurarse de que las personas designadas poseen la competencia necesaria para desempeñar esas funciones.
Esto implica disponer de personal con experiencia, formación adecuada y capacidad para gestionar correctamente la información del proyecto.
Además, las responsabilidades deben ser conocidas por todos los integrantes del equipo para evitar duplicidades o zonas de indefinición.
La claridad organizativa resulta tan importante como la capacidad técnica.
Cómo aplicar este enfoque en una organización
La mejor forma de implantar los principios de la ISO 19650 consiste en comenzar definiendo claramente la estructura organizativa de la empresa.
No se trata de crear nuevos cargos, sino de identificar las funciones necesarias para gestionar correctamente la información.
Posteriormente, esas funciones deben asignarse a personas concretas, documentarse dentro de los procedimientos de la organización y mantenerse actualizadas en cada proyecto.
En muchos casos, esta información también queda reflejada dentro del BEP y en la documentación contractual asociada al proyecto, garantizando que todos los participantes conozcan sus responsabilidades desde el inicio.
Errores habituales al interpretar los roles BIM
Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que implantar la ISO 19650 implica crear nuevos puestos de trabajo.
Otro error habitual es asignar títulos como BIM Manager o BIM Coordinator sin definir realmente qué responsabilidades asumirán esas personas.
También es frecuente copiar organigramas de otras organizaciones sin adaptarlos a las necesidades reales del proyecto.
El resultado suele ser una estructura poco eficiente donde varias personas creen ser responsables de la misma tarea o, por el contrario, determinadas funciones quedan sin asignar.
La norma precisamente busca evitar estas situaciones mediante una definición clara y documentada de responsabilidades.
Conclusión
La ISO 19650 no define los roles tradicionales del mundo BIM, ni obliga a utilizar denominaciones concretas como BIM Manager o BIM Coordinator.
Su verdadero objetivo es garantizar que todas las responsabilidades relacionadas con la gestión de la información estén claramente asignadas, documentadas y comprendidas por las organizaciones que participan en el proyecto.
Comprender esta diferencia permite implantar la norma de una forma mucho más coherente y flexible, adaptando la estructura organizativa a las necesidades reales de cada empresa sin perder el control sobre la información.
Más allá de los nombres de los cargos, el verdadero éxito de un proyecto BIM reside en que cada persona conozca exactamente cuál es su función y cómo contribuye a la correcta gestión de la información durante todo el ciclo de vida del activo.
